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Revelaciones 57

… rezo… (21:10) a (21:30)

 

Yo.- Amado mío, Dios bueno; me ha preguntado Escarma, que su amada hija, Socru, desea preguntarte por un amigo suyo, Lucas, que murió en un accidente de tráfico.

+ Yo, Dios, contestaré a todo lo que me preguntéis, amados hijos.

Socru, bonita niña mía, no sufras, hijita linda.

La muerte no es dolorosa para el que muere, sino por los que se quedan vivos, y tu amigo Lucas, está dichoso de saber que tú, bonita niña, lo recuerdas.

Reza cada noche para él, un padrenuestro; eso le hará llegar más rápido al Cielo.

¡No está en el Infierno! No sufras, Socru, bonita mía, mi niña, la niña de Dios. Él, mi amado hijo Lucas, está en el Purgatorio, que es un lugar en el Cielo. Pero está confortado, ya que sabe le espera el Cielo, mi Cielo Eterno, donde será eternamente feliz.

Si tú rezas por él, mi bonita Socru, vendrá mucho antes a la Eterna Felicidad, y tú habrás contribuido a ella.

Te amo, niña mía.

Pórtate bien.

Haz caso a tu madre y a tu padre. Ellos te aman y desean lo mejor para ti.

¿Por qué no vienes a verme en el Sagrario, y me cuentas tus cosas? Yo, Dios, te llenaré de amor. Y si te vas a confesar y vas a comulgar, te abrazaré, ¡tan fuerte!, que sentirás en tu corazón el amor que Yo, tu Dios, siento por ti, bonita mía.

¿Sabes? Yo te amo mucho más de lo que te ha amado nadie, ni te amará nadie. Si tú me dejas amarte, Yo, Dios, te demostraré mi amor con mi divina Providencia.

Verás mi amor en las cosas buenas que Yo, Dios, haré por ti, mi niña bonita, mi Socru. ¡Te amo! Tu Dios te ama.

¡Ámame un poquito, por favor!

Soy un Dios de amor, y deseo, además de darte mi amor, sentir el tuyo.

No vas a perder nada con amarme, al contrario, te daré la felicidad y la dicha de sentirte correspondida por quien ama más en el mundo, ¡por Dios! ¡Yo!

¡Ámame Socru mía!

¡Ámame!, que Yo, Dios, ¡te amo tanto, tanto!

Ven a verme, te espero en el Sagrario.