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Revelaciones 114

… rezo… (21:54) a (22:17)

 

Yo.- Mi Amado, mi Dios bueno y misericordioso; a Ti, amor mío, acudo para pedirte ayuda para la señora Lourdes. ¿Qué puedo hacer por ella? ¿Qué deseas Tú, Dios mío, que haga por ella? 

+ Mi niña, mi amada flor, (- Y su tono de voz es toda ternura, y sus ojos son dulzura infinita) acude a Mamá por ella, por mi hija Lourdes, por mi niña que sufre de amor, por el dolor de sus seres queridos.

Reza mucho por ella. Ve a hacerle compañía, y tócala con tus manos, y le transmitirás mi amor y mi paz; y curarás su dolor, que le ha salido de tanto amor.

Primavera, bonita, tienes mi gran poder en ti, ¡utilízalo!; esparce mi bien a tus semejantes.

Sé que no te lo acabas de creer, (- Y se sonríe con dulzura y comprensión) pero es verdad, es mi santa voluntad, que tus manos den mi amor, y con Él, mi paz.

No temas, ya te dijo Mamá, que si me eras fiel, harías maravillas por y conmigo.

¡Yo estoy contigo, mi bebé! (- Y se ríe muy feliz) Hoy, con el Obispo, no te has dado tú cuenta, pero, al entrar y al tocar su amada mano con tu amada mano, instrumento mío, de Dios, lo has llenado de amor y paz. Por eso os ha escuchado sin encolerizarse y hasta el final; y ni por un momento ha fallado la paz en él; mi paz, es paz, amada Primavera, que ya te dije que tendrías cuando fueras a verle, ya que ayer, Dol, al imponerte las manos, te la di Yo, Dios Trino y Uno, por tu amor, por tu consagración a nosotros.

Tu fidelidad hará maravillas, mi niña.

Incluso con la misma Dol, mi amada hija, antes de irte, con tu caricia amorosa, le diste mi paz, mi amor.

Yo me gozo en mis amados instrumentos, y me plazco en que unos a otros, por mi amor y mi poder, que es todopoderoso, os ayudéis según mis designios.

Ya te dije, hijita mía, que tu sola presencia, daría mi paz.

Y añado, Yo, vuestro Dios, que tus manos la transmitirán, y la infundirán, junto con mi amor, a quién tú, Primavera, toques. Lo certifico por mi poder, por el poder del Dios Creador de todo lo creado; de lo que veis los hombres, y de lo que vuestros amados ojos no pueden ver. Mi sello lo ratifica con la verdad, y los hechos darán Gloria a Dios, a Tu Dios, amada Primavera, a ese Dios que tanto amas, que deseas glorificar con tu amor y tus obras. ¡Lo harás! ¡Lo sentirán! Sentirán, los que tus manos toquen, mi amor y mi paz. ¡Se ha cumplido, y se cumplirá! Yo Dios lo certifico, ya que es mi santa voluntad.