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Revelaciones 67

… rezo… (14:10) a (14:40)

 

Yo.- Ayer, el amado sacerdote Cal, no quiso ser filmado para la película, así que Vert, hizo de sacerdote. Pero Tú, Dios y amor mío, dijiste: “Cal, hijo mío, hoy vas a filmar para mi película…” ¿…? 

+ Amada Primavera, las criaturas de Dios, son libres.

Yo, Dios, puedo tener mis deseos, pero vosotros sois libres.

Te diré: Dios desea que todos los hombres le amen, pero: ¿lo hacéis?

Dios desea que todos los hombres crean y se unan a mi Santa Iglesia Católica, pero: ¿lo hacéis?

Dios desea que os améis los unos a los otros, por mi amor, pero: ¿lo hacéis?

Dios desea que se cumplan mis mandamientos y los de mi Santa Iglesia, pero: ¿lo hacéis?

Yo, Dios, quería, y tenía ilusión en que mi amado hijo Cal, participara de mi película, pero su terrible miedo, le inmovilizó. Yo le dije: “Hoy vas”, ya que, en un principio, pasó por su mente hacerlo, pero ese “hoy vas”, no era: “hoy harás”. No dudes tú de mis Escritos, amada hija. No era invención tuya, ya que le hablé de mi ilusión, de la ilusión del Dios Hijo. Tampoco fue Satán, ya que este no desea de manera alguna Glorificar a Dios, ni a través de la película.

Si mi hijo Cal no quiso, fue por el mundo, por el miedo al mundo, y ese miedo le impidió hacer un servicio que agradaba a Dios. No ha pecado, porque no sabía que Yo lo deseaba, aún no lo había leído, pero ahora que lo ha leído, está algo entristecido. No sufras, hijo mío, sé de tu temor, y te amo, y te acepto tal como eres, pero lucha con este miedo, ya que te daña y te hace ver enfermedades en ti, imaginarias. ¡Sé feliz, Cal!, tu Dios te ama, y te espera la Virgen María en el Cielo. No pienses en tu muerte, piensa en tu vida, que me pertenece, que pertenece a tu Dios. Que los ángeles te guarden, y lucha contra ese miedo, hijo, Cal, amado hijo de mi Inmaculado Corazón.

En cuanto, hijitos míos, al título de la película, me agrada que deseéis que os diga mi opinión, como socio que soy. (Yo.- Sonríe, oh cómo se sonríe Dios) Y me agrada el título que le habéis dado en este segundo guión. Me parece muy acertado y hará su propósito de acercar almas a ver nuestra película, de los Lluvia y Dios.

¡Si supierais cuánto os amo! ¡Os volveríais locos! Si volviera a vivir en la tierra, os buscaría para ser mis amigos. Sois alegres, puros, buenos; desentendidos del dinero, del sexo y otros vicios. Vivís pensando en servirme, y Yo me plazco en daros mi amor, mi alegría y mi amistad; juntos, “calentaremos” el corazón de los hombres fríos.

Dios os espera en el Cielo. Sedme fieles hasta llegar a Mí, hermanos Lluvia. Todos, todos sois mis amados amigos, y me plazco, y Mamá goza al observaros y al ver esa alegría, que despertará en los corazones, ansias de bondad, de amarme a Mí, Dios. ¡Os amo! Os ama Dios, ¡no lo olvidéis jamás!