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Revelaciones 65

Rezo… (10:45 h. noche) a (10:53 h. noche).

Yo.- Dios bueno, Dios perfecto; Edón pide por Guve, un niño de unos 8 o 9 años, que tiene un tumor en el cerebro. ¿Deseas hacer algo por él?

+ Deseo. Daos prisa hijos míos, en llevar el agua de Lourdes, tocada por Primavera, y que rezáis, tocando el frasco tú, Fuerza, y Primavera. Mi santo milagro será cumplido, cuando beba Guve del agua de Lourdes, y sus padres recen por él durante diez noches, tres avemarías y tres padrenuestros, y que él bese, cada día, la estampa de María y la mía, que vosotros, Fuerza y Primavera, le haréis llegar. Guve, hijo mío, hijo de Dios: te amo, y vengo a devolverte la salud. Y a sus padres, os digo: Hijos míos, Yo, Dios, os amo, y veréis y comprobaréis mi amor; lo sello, Yo, Dios.

 

Rezo… (10:59 h. noche) a (11:04 h. noche).

Yo.- Amado Dios. Te pregunta mi amadísimo esposo, Fuerza, si puede dar tus Escritos al Sr. Frustal.

+ Puedes hacerlo, hijo mío, cuando puedas.

Es mi deseo que mis santas palabras suenen en el mundo, dando la paz, de la que tantos hijos míos están sedientos.

Yo, Dios, os doy a beber el agua viva que os llenará de dicha. 

+ Amado Edón, hijo bueno y fiel, cuando acudas a mi hija Dol, y te imponga, ésta, las manos, acudiré a ti y te daré el don y la dicha del apostolado; me rendirás almas, amado mío.

El Cielo se irá llenando, y tú, amado Edón, serás mi jornalero.

Tu sueldo será mi Cielo Eterno ¡Te bendigo, amado y buen hijo!, y mi siervo Ris, también desea te bendiga; te da las gracias y te espera aquí, conmigo y con María. 

 

Rezo… (11:06 h. noche) a (11:15 h. noche).

Yo.- Dios, mi Dios. De parte de Edón: la Sra. Runfide, operada de tiroides, se encuentra muy débil y debe tomar pastillas y controlarse a menudo, tiene 4 hijos y un trabajo duro, de asistenta doméstica. Edón te pregunta si puede darle tus Escritos, y si quieres curarla.

+ Sí, sí, sí. Quiero que le des mis Escritos, amado Edón, buen y fiel hijo.

Y deseo curarla.

Hijita buena, mi niña pequeña, ay, bonita Runfide, Yo, Dios, el Dios de tus padres, el Dios tuyo y de tus hijos, deseo derramar mi santo milagro en ti, dulce hijita linda. 
Te pido bebas el agua de Lourdes que mis amados instrumentos, Fuerza y Primavera, te harán llegar. Te la bebes, y vas a confesar y acudes a comulgar, y luego irás comprobando mi santo milagro. Te amo, bonita Runfide.

Tu Dios te ama con el amor más grande que jamás nadie te ha amado ni lo hará, sólo Yo, Dios. (Y le veo sonreír).