Saltar al contenido

Revelaciones 63

… rezo… (4:22) a (4:34)

 

Yo.- Amado, mi amado Dios y Señor; me rindo a Ti, a tu amor y poder. He comprobado que rezando, viene tu paz: ¡Rezaré siempre sin descanso! 

+ Mi niña, mi flor, oh mi amada Primavera, instrumento bueno y fiel, ahora que tienes mi paz, descansa, duerme tranquila, que mis ángeles, los ángeles de Dios, te protegen. Mañana hablaré contigo de amor, de obediencia fiel a Dios, a pesar de las tentaciones del maligno y de los hombres y uno mismo. Duerme ahora, Primavera, que mis ángeles te custodian; Yo mismo velo por ti, soy Jesucristo. Y mi Madre, la Santísima Virgen María, acude a hacerte compañía. ¡No estás sola! Dios no deja jamás solos a sus hijos, a sus amados instrumentos. Duérmete oyendo de los dulces labios de Mamá, las delicias de Dios en el Cielo.

Has defendido mis Palabras escritas, entre sueños. Yo te defenderé delante de los hombres. Eres mi flor, amada Primavera, y Yo soy el Jardinero del Amor. No temas, te he cuidado y te cuidaré. Descansa, bonita Primavera. 

Yo.- (Veo a Mamá que me manda un dulce beso con la punta de sus dedos) ¡Cuánta paz!