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Revelaciones 47

… rezo… (19:55) a (20:09)

 

Yo.- Amor y Dios mío, si tal como tu Espíritu me ha dado a ver, el sacerdote Xifón y mi amiga Lix, están en contacto. ¿Por qué el amado sacerdote Xifón no influye para nuestra reconciliación, ya que Tú, Dios mío, me dices que la deseas y, aún más, que ella, Lix, vuelva a mí? ¿Qué ocurre con el sacerdote Xifón; le interesa ayudarme a cumplir tu voluntad? No lo entiendo, de verdad, Dios y amor mío. ¿Qué le ocurre al sacerdote Xifón? Cada vez que he ido a verle, aparte del primer día, los demás, me ha faltado la paz, y, Fuerza y yo, siempre hemos discutido de lo “lindo”. ¿Es prudente, o es por eso, que ahora ya no es mi director espiritual, ya que oye a Lix, o a su hija y a mí? ¿Cómo puede creer en mí y entenderme, si digamos, se pasa al “enemigo”, y oye otras versiones sin analizar la mía, ya que yo muy poco he hablado con él? 

+ Tú lo has dicho, querida y amada hija, Primavera; el afán de saber, ha llevado a mi hijo Xifón, a no serte completamente fiel. Como es más fácil, decir que vuestra mente no funciona bien, o que Satán interfiere, antes de ser humilde y discernir según la fe, y aceptar que Yo, Dios, estoy con vosotros dos y vuestros hijos, y, además, el exceso de trabajo de mi amado hijo Xifón, y el llevar tantos años con Dol, mi pequeña y amada hija, os compara. Y cada uno de mis hijos, tiene un don distinto. Pero mi hijo amado, Xifón, sabrá encontrarme en ti, amada hija, Primavera. El tiempo me es fiel. No temas, tienes mi amor y protección; soy Dios.